Respuesta a Juan Pardo Vidal



A la atención de Juan Pardo Vidal, autor del artículo "Autocaravanas", publicado en el diario La voz de Almería 

Señor Pardo:

Acabo de leer su artículo en La voz de Almería, donde insulta y difama gravemente al colectivo autocaravanista. Confieso que lo he leído al volver de trabajar, tras levantarme hoy a las 4:45 de la mañana. Lo cual es extraño, puesto que según usted soy un millonario caprichoso de holgada economía y un adinerado tacaño. Manda huevos.

No seré yo quien ponga en duda sus dotes como poeta, y puede que hasta me agrade su forma de escribir, pero Señor Pardo… usted no distingue una capuchina de un Dos caballos. Quiero decir que antes de opinar sobre autocaravanas y quienes las disfrutamos, convendría mínimamente saber de qué está hablando. Evitaría de ese modo el ridículo que ha hecho y la vergüenza ajena que ha provocado. Por otro lado, desconozco si su lenguaje soez es fruto de un lamentable intento de emular al gran Pérez Reverte, con la diferencia -aparte del talento- de que éste se informa antes de hablar ¡Don Mendo no se hereda!

Ese tópico del alemán millonario y tacaño es un disfraz con que usted pretende vestir a miles de autocaravanistas que, con mucho esfuerzo y renunciando a otras cosas, hemos podido comprar un vehículo con la perversa intención de disfrutar viajando y, de paso, crear riqueza por esta piel de toro o donde se tercie. Moléstese en consultar datos al respecto. Moléstese en mirar más allá del pene del alemán de la orilla y verá miles de familias de clase media, parejas, jubilados, gente normal y corriente que no se parece ni por asomo a la caricatura que usted trata de pintar. Gente respetuosa con las leyes y el medio ambiente como el que más.

Respecto a eso de: “buscar escondites donde pasar la noche agazapados en su avaricia, por ahorrarse 50 euros en un camping o dormir en un hotel”  tengo que reconocer que está al alcance de muy pocos reunir en una sola frase tal carga de cinismo, mala baba y desconocimiento de lo que se está hablando.

¿De verdad le pagan a usted en un periódico de prestigio por acusar a los propietarios de autocaravanas de no dormir en hoteles? ¿Estaba usted en condiciones cuando se le ocurrió semejante gansada? Eso, y lo de los jubilados alemanes que mean en la orilla ¿son sus grandes argumentos?


Señor Pardo, bájese de la barquita y verá que no son gigantes, sino molinos. Verá que esos “millonarios avariciosos” son gente de lo más normal, que no duermen en sus vehículos “por ahorrarse dinero” sino porque les encanta hacerlo, y de paso, quizá comprenda que ofender gratuitamente a un colectivo maravilloso lo desacreditan tanto a usted como al medio donde publica. 

Si tiene algo de decencia, pida disculpas y dedíquese a la poesía.

ATT:

Antonio Arroyo Verdugo

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Insertamos aquí otra respuesta de un participante de nuestro grupo, Angel García Bernal: VER